martes, 11 de diciembre de 2012

Buscar trabajo en el extranjero: la traducción del CV

Creo que en los tiempos que corren, todo el mundo conoce a alguien, directa o indirectamente, que se ha ido a buscar trabajo al extranjero, tal y como están las cosas por aquí.


Cuando se toma la decisión, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta: el idioma, las posibilidades laborales, el reconocimiento de los títulos académicos, trámites burocráticos como permisos de residencia o de trabajo... demasiadas como para ponerlas todas en un post. Pero una vez resueltas, y ya centrados en el país de destino, llega el momento de ponerse a mandar el CV.

Es conveniente saber que traducir nuestro CV del español al idioma del país al que vamos a emigrar no suele ser suficiente. Probablemente haya que adaptarlo al formato que se suele utilizar en ese país. También hay que tener en cuenta que cosas como poner la foto en el CV pueden variar mucho de un país a otro: en algunos países se considera conveniente, mientras que en otros se considera totalmente inadecuado.

Y al hacer la traducción, hay que tener en cuenta que al hablar de los puestos laborales que se han ocupado puede ser necesario dar una explicación, ya que las categorías laborales pueden ser diferentes de un país a otro. O que para traducir un giro de palabras puede ser que no valga una traducción literal de cada palabra que lo compone (por ejemplo, en holandés arts-assistent in opleiding por el español médico interno residente).

Y por último, tener en cuenta las variedades del idioma según el país a donde enviamos nuestro CV. Por ejemplo, si mandamos nuestro CV al Reino Unido nos referiremos a él como CV o curriculum vitae mientras que si lo dirigimos a Estados Unidos lo llamaremos resume. Al escribir debemos tener además en cuenta otras variaciones entre el inglés británico y el inglés americano como la ortografía, el vocabulario, cuestiones gramaticales, etc.

Eso sí, mandar un CV sin errores de forma, de estilo, de ortografía y de gramática es fundamental para conseguir un trabajo. Por ello, puede ser conveniente dejar que nos lo revise un traductor para asegurarnos que el texto es correcto.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Alergias alimentarias- Food allergies


I found an interesting (and reliable) article about food allergies on the web, I share the link to the whole article in this post and leave a Spanish translation of an excerpt.

He encontrado en la red un artículo interesante (y fiable) en inglés sobre las alergias alimentarias, os dejo el enlace y la traducción al español de un fragmento.

Alergias alimentarias

    Autores: Scott H Sicherer, MD; Chief Editor: Michael A Kaliner, MD
    Publicado en http://emedicine.medscape.com/article/135959-overview
Las alergias alimentarias son reacciones adversas a los alimentos mediadas por el sistema inmune. Dichas alergias pueden resultar en trastornos de instauración aguda tras la ingestión del alergeno alimentario desencadenante (por ejemplo, anafilaxia) así como trastornos crónicos (por ejemplo, dermatitis atópica). Los síntomas observados en una reacción anafiláctica inducida por alimentos pueden comprometer a la piel, el tracto gastrointestinal y el tracto respiratorio. (Ver fisiopatología, etiología y presentación.)
Cualquier proteína alimentaria puede desencadenar una respuesta alérgica, y han sido documentadas reacciones alérgicas a un gran número de alimentos; sin embargo, solo un número reducido de alimentos es responsable de estas reacciones. Los huevos, la leche, los cacahuetes, la soja, el pescado, los mariscos, los frutos secos y el trigo son los alimentos que con más frecuencia se ven implicados en reacciones alérgicas confirmadas en ensayo ciego controlado (con supervisión médica e ingestiones graduales.) El sésamo parece ser un alergeno emergente (Ver etiología y pruebas diagnósticas).
La investigación sobre reacciones anafilácticas fatales o casi fatales siguientes a la ingestión de alimentos revelan que la mayoría son causadas por cacahuetes, frutos secos y mariscos, aunque también aumentan las reacciones atribuidas a la leche. (Ver pruebas diagnósticas).
Las reacciones adversas a los alimentos no mediadas por el sistema inmune no son consideradas alergias alimentarias. Un ejemplo es la intolerancia a la lactosa, que es causada por un déficit de lactasa. Las reacciones adversas a los alimentos pueden ser desencadenadas también por efectos tóxicos (por ejemplo, intoxicación bacteriana de los alimentos) o farmacológicos (por ejemplo, la cafeína).


http://emedicine.medscape.com/article/135959-overview